No se escuchó ningún pésame,eso es saludable...
más bién un aire festivo
se respiraba en el ambiente
del funeral.
Algunas voces enmudecieron
y no se volvieron a escuchar,
otras se oyeron mas claramente.
(Nadie reparó en el dolor que le provocó,
haber matado al amor).
Luego llegó la condena y llegaron los vivas,los hurras...
y voces amenas,o cordiales
pero ninguna palabra amable.
Fué casualmente en el tiempo de la cosecha...de mi cosecha.
Extraña cosa es sembrar semillas de flores y recojer cardos secos.
Por suerte este blog no tiene seguidores.